La cena de fin de año de una empresa en Bogotá se decide en octubre, no en diciembre: las noches de diciembre son las primeras que se llenan, y cuanto más grande es el equipo, más temprano hay que apartar. Grupo Seratta organiza cierres de año dentro de sus restaurantes de autor, desde una mesa de 8 personas hasta tomas completas de más de 300, con menú servido o por estaciones, coctelería, montaje y audiovisuales, y factura a la empresa. Esta guía explica cómo elegir el formato según el tamaño del equipo, qué restaurante encaja con cada tipo de empresa y qué preguntar antes de pedir la cotización.
Cuándo reservar
Diciembre en Bogotá tiene dos semanas útiles para cenas de empresa (antes de que la gente salga a vacaciones), y en esas fechas compiten todas las compañías de la ciudad por los mismos viernes. Por eso la regla es sencilla: cotizar en octubre, confirmar en noviembre. Un equipo pequeño, de menos de diez, puede resolverlo con una mesa reservada en línea con unos días de anticipación; un salón privado o una toma completa necesitan semanas. Hay una guía específica sobre con cuánta anticipación reservar un evento corporativo.
Primero: el tamaño define el formato
- Hasta 8 personas: una mesa normal, reservada en línea como cualquier otra. Conviene avisar que es una cena de trabajo para que la ubiquen donde se pueda conversar.
- De 10 a 35: un salón privado dentro del restaurante, con menú acordado por persona. Es el formato que más se pide y el que más se agota.
- De 35 en adelante: un espacio semiprivado o la toma completa del restaurante, con menú por estaciones, coctelería y montaje. Aquí ya es producción, no una reserva.
Los tres se cotizan igual: por el formulario de eventos corporativos, indicando fecha, número de personas y restaurante. No hay un precio fijo publicado: la propuesta depende del menú, el restaurante y el número de invitados.
Qué restaurante para qué tipo de cena
La cena formal, para cerrar el año con clientes o directivos
Seratta, en Alma Mater (Autopista Norte 114-44), es la casa madre del grupo: alta cocina mediterránea de autor bajo el chef Rubén Trincado, Estrella Michelin, con cocina abierta y una carta de vinos a la altura. Es el restaurante que el grupo recomienda para reuniones de trabajo con mantel largo. Desde unos $180.000 por persona. OMM, también en Alma Mater, es alta cocina japonesa en un espacio inspirado en la serenidad de los templos: funciona cuando la cena quiere calma y no ruido. Desde unos $170.000.
La cena de equipo que quiere celebrar
Campo Dei Fiori, en Usaquén (Carrera 7 con 120), es una plaza italiana con techos altos, fuente y pasta hecha a mano: mesas grandes, carta que le gusta a todos y un ambiente que aguanta bien un grupo con energía. Desde unos $110.000. Y si el cierre de año quiere terminar cantando, Maldita Primavera, en la misma sede, tiene tapas andaluzas y karaoke como parte de la experiencia, sin costo aparte. Desde unos $75.000.
El espacio propio, para un equipo grande
El Templo, en Viva la Vida (Alma Mater), es el salón privado más grande del grupo en Bogotá: hasta 35 personas bajo el árbol de cerezos. Puede llevar televisor o videobeam para la presentación de resultados o el video del año. La capacidad de cada restaurante está detallada en salones para eventos corporativos: la capacidad real.
La experiencia, en vez de la cena
Para un equipo que ya ha hecho la cena de siempre tres años seguidos: Frenessí, en Alma Mater, es una cena inmersiva con mapping 360° en una sola mesa compartida de máximo dieciséis personas, con menú maridado de $589.400 que incluye comida y bebida. Es el formato exacto para un equipo de hasta dieciséis que quiera algo que se recuerde. Y para grupos que prefieren hacer algo con las manos, los cursos de cocina y coctelería del grupo (sushi, coctelería, pizza, vino) se coordinan como actividad de equipo.
Si el equipo está en Cartagena
En Getsemaní, Kaisen, la mesa del chef en Viva la Vida Cartagena, es un salón privado con aire acondicionado y mesa ovalada para 6 a 14 personas (hasta 18 con sillas adicionales), donde el chef sale a recomendar plato por plato. Para cenas de equipo más grandes está el rooftop del mismo restaurante. Guía: restaurantes en Cartagena.
Qué incluye y qué preguntar
Lo que el grupo arma para un cierre de año: menú personalizado (servido o por estaciones), coctelería de autor para el grupo, montaje y ambientación, audiovisuales, y producción integral. Lo que conviene preguntar antes de cotizar, para no llevarse sorpresas:
- ¿Menú servido o por estaciones? Servido es más formal y rinde mejor en salones; por estaciones funciona cuando la gente se mueve y hay más de 40.
- ¿Qué pasa con las bebidas? Si van incluidas por persona, con barra abierta por tiempo o por consumo. Cambia el presupuesto más que cualquier otra decisión.
- ¿Se puede llevar producción propia? Sí: DJ, branding, videobeam. El restaurante pone espacio, menú y coctelería; la ambientación adicional la pone tu equipo o el del grupo.
- ¿Facturan a la empresa? Sí. Se confirma junto con la cotización.
- ¿Hasta qué hora? Depende del formato y la sede; se define en la propuesta.
Hay una lista más larga en qué preguntar antes de reservar un salón corporativo.
Presupuesto de referencia por persona
Sin bebidas, según lo que publica cada ficha; la cotización del evento puede variar según el menú acordado:
- Maldita Primavera: desde unos $75.000.
- Campo Dei Fiori y Omnia: desde unos $110.000.
- Viva la Vida: desde unos $120.000.
- Marie Antoinette: desde unos $150.000.
- OMM: desde unos $170.000.
- Seratta: desde unos $180.000.
- Frenessí (menú maridado, con bebida): $589.400.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta anticipación hay que reservar la cena de fin de año de la empresa?
Para diciembre, lo seguro es cotizar en octubre y confirmar en noviembre. Una mesa de menos de diez personas aguanta unos días; un salón privado o una toma completa necesitan semanas, porque las noches de diciembre son las primeras en agotarse.
¿Cuántas personas caben?
Desde una mesa de 8 hasta una toma completa del restaurante para más de 300, según la sede. El salón privado más grande de Bogotá es El Templo, en Viva la Vida (hasta 35 personas).
¿Cómo se cotiza?
No hay precio fijo publicado. Se escribe por el formulario de eventos corporativos con fecha, número de invitados y restaurante, y el equipo de eventos arma la propuesta con menú, bebidas y montaje.
¿Facturan a la empresa?
Sí. La facturación empresarial se confirma junto con la cotización.
¿Se puede hacer la cena de fin de año con karaoke?
Sí, en Maldita Primavera, en Usaquén: el karaoke es parte de la experiencia del restaurante, no un servicio adicional.
¿Y si el equipo prefiere una actividad en vez de una cena?
Los cursos de cocina y coctelería del grupo (sushi, pizza, coctelería, vino) se coordinan como actividad de equipo, y Frenessí funciona como experiencia inmersiva para grupos de hasta dieciséis.
Si el equipo ya sabe cuántos son y qué tipo de noche quiere (formal, de celebración o experiencia), el resto es cotizar a tiempo. En octubre todavía hay viernes de diciembre; en la primera semana de diciembre ya casi no.
Una alternativa a la cena, o un complemento antes de ella: un team building gastronómico donde el equipo cocina o prepara cócteles junto. La guía trae los 16 talleres con precio y capacidad, y los tres formatos que funcionan para equipos de más de 14.
