Bogotá tiene dos formas muy distintas de vivir la cocina italiana dentro de Grupo Seratta, y las dos son reales, no la misma fórmula repetida con otro nombre.
Campo Dei Fiori, en Usaquén, es la más clásica: una plaza italiana de verdad, con techos altos, fuente y pasta hecha a mano cada día — el Tagliolini al tartufo como plato insignia, y esa sensación de estar en el corazón de Italia sin salir del norte de Bogotá.
Todo Es Color Di Rosa, en Chapinero, es la versión más vibrante y fotogénica de la cocina italiana de autor en la ciudad: un universo completo en tonos rosas, donde además de la pasta de autor, el comensal arma su propia pizza.
Uno apuesta por la tradición hecha con técnica; el otro, por convertir la cena italiana en una experiencia visual completa. La elección depende de qué tipo de noche italiana estás buscando.
