Un lanzamiento no se trata solo de anunciar un producto — se trata de que los invitados lo recuerden después. Y ahí es donde un salón de eventos neutro pierde contra un restaurante con identidad propia.
Omnia es el ejemplo más claro dentro del grupo: fusión asiática audaz, bajo un dragón gigante, con una energía que ya es parte de la puesta en escena antes de que la marca diga una sola palabra. Para una marca que necesita que la noche se sienta contemporánea y con pulso, ese escenario ya está construido.
Pero no es el único formato. Un lanzamiento de producto funciona con degustación guiada y coctelería de autor de marca; un evento de prensa o para creadores de contenido pide algo más íntimo, donde el invitado se lleve una experiencia que valga la pena publicar; y una apertura o relanzamiento grande puede tomar el restaurante completo, con producción audiovisual y protocolo de principio a fin.
Sobre la identidad fuerte de cada restaurante del grupo —Japón, Italia, Francia, México, o la experiencia de cenar completamente a oscuras— se monta la ambientación de la marca, desde 20 invitados hasta una toma completa.
